El jueves pasado, Joely Bracho, de 26 años, fue a una cita migratoria en Jacksonville. Salió esposada. Hoy está en Venezuela. Joely es venezolana. Esposa de un cubano-americano. Madre de Rebeca, una niña de 1 año y 8 meses nacida en EE.UU. No tenía antecedentes. Tenía 5 años viviendo en el país. Y lo más importante: tenía una I-130 aprobada. Aun así, ICE la trasladó a Texas en horas y la deportó el lunes con su hija ciudadana americana. Su familia asegura que intentaron presentar documentos legales, pero no fueron aceptados. Este es uno de los casos de deportación más rápidos reportados recientemente. Guarda y comparte para que más personas conozcan su historia.