English: On June 2, my mom, Susana, attended what should have been one of the happiest and most hopeful moments of her life - her U.S. residency interview. She arrived with my brother, a proud U.S. Air Force veteran who was sponsoring her application, believing they were taking the final step toward keeping our family together. Instead, our lives changed forever. In the middle of the interview, my mother was detained by ICE despite having parole. She was taken to a detention center, and just one week later, she was deported in the middle of the night. Our family was left terrified and searching for answers. For hours, we could not locate her and did not know where she had been taken. More than 12 agonizing hours passed before we finally received a call from my mom. She informed us that she had been deported to Tabasco, Mexico, a location more than 17 hours away from her hometown. My mom had spent more than 25 years building her life in the United States. She raised us here, supported our family, volunteered at local food pantries, helped at our schools, and served our church community. She was the mother who never missed a school event, a game, or an important milestone. For the first time in her life, my mom missed a milestone she had been eagerly anticipating - my little brother’s high school graduation. While we were able to attend my brother’s graduation, my mom sat in a detention center, unable to be by his side. Today, our family faces an uncertain future. My youngest brother, who is just 9 years old, wakes up every day asking when he will see our mom again. He doesn't know where he will attend school next year or when our family will be reunited. We are asking for your help during this heartbreaking time. Donations will go directly toward my mom’s legal expenses as our family fights to bring her home. My mom is more than a case number. She is a devoted mother, a loving grandmother, a community volunteer, and a woman who has spent decades caring for others. Every donation, no matter the amount, helps give our family hope and bring us one step closer to being together again. If you are unable to donate, please consider sharing our mother’s story. Thank you for your compassion, support, and prayers. Español: El 2 de junio, mi mamá, Susana, asistió a lo que debía haber sido uno de los momentos más felices y esperanzadores de su vida: su entrevista para obtener la residencia permanente en los Estados Unidos. Llegó acompañada de mi hermano, un orgulloso veterano de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que patrocinaba su solicitud, convencidos de que estaban dando el último paso para mantener unida a nuestra familia. En cambio, nuestras vidas cambiaron para siempre. En medio de la entrevista, mi madre fue detenida por ICE a pesar de contar con un permiso de permanencia temporal (parole). Fue trasladada a un centro de detención y, tan solo una semana después, fue deportada en plena madrugada. Nuestra familia quedó aterrorizada y desesperada por encontrar respuestas. Durante horas, no pudimos localizarla y no sabíamos adónde la habían llevado. Pasaron más de 12 angustiosas horas antes de que finalmente recibiéramos una llamada de mi mamá. Nos informó que había sido deportada a Tabasco, México, un lugar que se encuentra a más de 17 horas de distancia de su ciudad natal. Mi mamá pasó más de 25 años construyendo su vida en los Estados Unidos. Nos crió aquí, apoyó a nuestra familia, hizo trabajo voluntario en bancos de alimentos locales, ayudó en nuestras escuelas y sirvió a nuestra comunidad religiosa. Era la madre que nunca faltaba a un evento escolar, un partido o un momento importante de nuestras vidas. Por primera vez en su vida, mi mamá se perdió un acontecimiento que esperaba con gran ilusión: la graduación de la preparatoria de mi hermano menor. Aunque nosotros pudimos asistir a su graduación, mi mamá permanecía en un centro de detención, incapaz de estar a su lado en ese día tan especial. Hoy, nuestra familia enfrenta un futuro incierto. Mi hermano menor, que tiene apenas 9 años, se despierta cada día preguntando cuándo volverá a ver a nuestra mamá. No sabe dónde asistirá a la escuela el próximo año ni cuándo nuestra familia podrá reunirse nuevamente. Les pedimos su ayuda durante este momento tan doloroso. Las donaciones se destinarán directamente a cubrir los gastos legales de mi mamá mientras nuestra familia lucha por traerla de regreso a casa. Mi mamá es mucho más que un número de caso. Es una madre dedicada, una abuela amorosa, una voluntaria comprometida con su comunidad y una mujer que ha pasado décadas cuidando de los demás. Cada donación, sin importar la cantidad, nos ayuda a mantener la esperanza y nos acerca un paso más a la posibilidad de volver a estar juntos. Si no puede donar, por favor considere compartir la historia de nuestra madre. Gracias por su compasión, su apoyo y sus oraciones.