Casi dos semanas lleva detenido César David Miranda Pinedo, un padre venezolano cuyo caso migratorio mantiene en incertidumbre a toda su familia. Su esposa, quien también se encuentra sin estatus migratorio regular, asegura que incluso ha preparado un poder legal para garantizar el cuidado de sus dos hijas, de seis y tres años, en caso de que ella también sea detenida o deportada. “Mis hijas son pequeñas, tienen 6 y 3 años. Ellas lo extrañan mucho, creen que está de viaje de trabajo”, contó Paola Álvarez , esposa de César. Pero César no estaba de viaje. El padre fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE, por sus siglas en inglés) el pasado 25 de agosto durante una operación de control migratorio dirigida, según confirmó un portavoz de la agencia federal. De acuerdo con Paola Álvarez, la detención ocurrió después de una noche especialmente difícil para la familia. en la que César había permanecido en un hospital junto a una de sus hijas, quien sufría un fuerte dolor de oído. A la mañana siguiente salió a buscar los medicamentos recetados antes de dirigirse a su trabajo. Sin embargo, nunca llegó a casa. “En lo que viene de regreso de la farmacia, lo que veo es un mensaje donde me dice: ‘me detuvo ICE’”, relató Paola. En una breve llamada telefónica, César también le explicó qué había ocurrido con sus pertenencias. “El medicamento va a quedar acá, el carro va a quedar en el Central Park”, recordó su esposa. Local La familia contactó inmediatamente a su representante legal. César fue posteriormente trasladado a un centro de procesamiento de inmigrantes y finalmente llevado al Centro de Detención de Krome, donde permanece bajo custodia. Su abogada de inmigración, Patricia Fals, asegura que pudo comunicarse con él entre ocho y nueve días después de su detención, una vez que fue transferido a Krome. Esperan audiencia y posible fianza Según Fals, la solicitud de fianza no fue aceptada inicialmente en corte porque, en ese momento, no existía un proceso formal en contra de César. “Esa es una de las razones que nosotros solicitamos Habeas Corpus en nombre de César. Si no hay un charging document, él no debería estar detenido”, explicó la abogada. César sí tiene un proceso de solicitud de asilo político pendiente. Según su representante legal, ingresó legalmente a Estados Unidos en 2018 como turista y posteriormente inició su proceso de asilo, cuya respuesta todavía está pendiente. Fals explicó que la presentación de una solicitud de asilo permite al solicitante permanecer en Estados Unidos mientras el gobierno toma una decisión sobre su caso, siempre que se cumplan las condiciones aplicables al proceso migratorio. En el caso de César, esa espera se ha prolongado durante aproximadamente ocho años. La incertidumbre no solo afecta a César. Su esposa también está incluida en el mismo proceso de asilo y reconoce que ahora teme que ella pueda ser detenida. “Es una situación completamente inhumana, es como si nos hubiesen engañado”, dijo Paola. Ante ese temor, la pareja tomó una decisión que, según ella, nunca imaginó tener que considerar: preparar un poder legal para establecer quién podría hacerse cargo de sus hijas si ambos padres quedan imposibilitados de hacerlo. “El poder es para que mis hijas tengan protección de personas que yo autorice en caso de que yo llegue a ser detenida por ICE, deportada o en caso de estar imposibilitada para tomar decisiones”, explicó. Paola sostiene que durante los últimos ocho años la familia ha pagado impuestos y que ninguno de los dos tiene antecedentes penales. Sin embargo, reconoce que la falta de un estatus migratorio regular mantiene el temor de una posible detención. “Tengo mucha fe porque no somos criminales, no tenemos por qué tener miedo”, afirmó. La abogada Patricia Fals señala que las recientes acciones de control migratorio están alcanzando a personas que no cuentan con residencia permanente o ciudadanía. “Ellos están deteniendo a todos los que no tengan un status. Y si no tienes green card o ciudadanía, no tienes estatus”, afirmó. Mientras César permanece detenido, su esposa intenta mantener la rutina y explicarles a sus pequeñas hijas por qué su padre no está en casa. La familia tiene una audiencia prevista para el próximo martes y espera recibir una respuesta favorable que permita a César enfrentar su proceso migratorio en libertad y regresar junto a sus hijas.