El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) investiga una sofisticada red de estafadores que engaña a inmigrantes con supuestos trámites migratorios, les roba miles de dólares y, en algunos casos, termina provocando su deportación. La investigación comenzó tras un reportaje de ProPublica, que reveló que las denuncias por este tipo de fraude se duplicaron durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. A partir de esa publicación, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) solicitó información sobre varios casos, entre ellos el de una mujer nicaragüense que fue deportada después de caer en una estafa. Una nicaragüense perdió casi US$10.000 y terminó deportada La protagonista del caso es Jasmir Urbina, una nicaragüense de 35 años que huyó de su país en 2022 y residía legalmente en Nueva Orleans junto a su esposo mientras esperaba la resolución de su solicitud de asilo, así lo confirmó a ProPublica. Ante el incremento de las redadas migratorias, Urbina buscó ayuda legal en internet y encontró una publicación en Facebook que aparentemente pertenecía a Caridades Católicas, una organización reconocida por brindar asistencia a inmigrantes. LEER MÁS: Republicanos usan caso de nicaragüense para endurecer ataques contra el demócrata Roy Cooper Tras contactar por WhatsApp a una mujer identificada como "Susan Millan", quien afirmaba ser abogada, comenzó un supuesto proceso para regularizar su situación migratoria. La falsa asesora le aseguró que resolvería su caso mediante una audiencia virtual con autoridades migratorias estadounidenses. Para dar credibilidad al engaño, utilizó una fotografía profesional, compartió detalles personales y solicitó formularios, referencias y diversos pagos. Según los registros financieros citados por ProPublica, Urbina y su esposo transfirieron cerca de 10.000 dólares mediante Zelle, dinero que habían ahorrado para comprar su primera vivienda. La convencieron de no acudir a la corte Durante una videollamada de apenas cinco minutos, Urbina creyó comparecer ante un funcionario federal vestido con uniforme y sentado frente a una bandera de Estados Unidos. Al día siguiente, la supuesta abogada le informó por WhatsApp que había obtenido la residencia permanente y que ya no necesitaba presentarse a la audiencia programada ante la corte de inmigración. "No, no te preocupes. No hay necesidad de ir a la corte", recuerda Urbina que le respondió la mujer. Sin embargo, poco después la comunicación se interrumpió y Urbina comprendió que había sido engañada. En uno de los últimos mensajes enviados a los estafadores escribió: "Dios está con nosotros y él pelea por sus hijos. Hoy se metieron mal y obtendrán su paga del Altísimo, cobardes". Del fraude a la deportación Después de denunciar el engaño ante las autoridades, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) modificó una de sus citas virtuales por una comparecencia presencial. Cuando acudió a la oficina migratoria fue arrestada y, en enero, deportada a Nicaragua esposada de manos y pies. "Había sido estafada y luego deportada", resume el reportaje de ProPublica. El DHS declara "guerra frontal" contra los estafadores El Departamento de Seguridad Nacional informó que intensificó las pesquisas para identificar a quienes utilizan redes sociales, audiencias virtuales falsas y documentos fraudulentos para engañar a inmigrantes. Según el DHS, estas organizaciones criminales simulan procesos oficiales y cobran grandes cantidades de dinero aprovechándose del miedo de quienes enfrentan procedimientos migratorios. En un comunicado, la agencia aseguró que está "declarando una guerra frontal" contra los estafadores. Las denuncias se duplicaron De acuerdo con el análisis realizado por ProPublica, las denuncias por fraudes migratorios presentadas ante la Comisión Federal de Comercio (FTC) prácticamente se duplicaron tras las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Mientras entre 2021 y 2024 la FTC recibía cerca de 960 denuncias anuales, solo en 2025 se registraron casi 2.000 casos. En cinco años, las víctimas reportaron pérdidas por al menos 94,4 millones de dólares, aunque las autoridades consideran que la cifra real es mucho mayor debido a que muchos inmigrantes no denuncian por temor a ser deportados. La inteligencia artificial facilita los engaños Especialistas consultados por ProPublica advirtieron que las redes criminales han sofisticado sus métodos utilizando inteligencia artificial, perfiles falsos y anuncios dirigidos en redes sociales. Chris Ross, vicepresidente de servicios de migración y reasentamiento de refugiados de Caridades Católicas, explicó que los delincuentes emplean imágenes generadas por IA y perfiles que aparentan ser completamente legítimos. "Creo que la inteligencia artificial se está utilizando en estas estafas de manera bastante efectiva. La gente cree que habla con una persona real, y los logotipos y demás cosas parecen bastante profesionales para el ojo inexperto", afirmó. La asesora de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), Charity Anastasio, añadió que la mayoría de estas estafas comienza con anuncios pagados en Facebook o TikTok dirigidos especialmente a personas hispanohablantes. "Han diseñado una maquinaria bien aceitada", advirtió Anastasio. Noticias • Migración • Una nicaragüense deportada destapa investigación en EE. UU. contra red de estafadores que usaba IA