Liberan a vendedor guatemalteco de 66 años detenido por ICE

nuestrodiario.com · By Redaccion · 2026-01-08T00:00:00.000Z

InicioPor RedaccionCalifornia, Estados Unidosjueves, 8 de enero de 2026Foto: GoFundMe. Julio Vargas estuvo un mes y medio en un centro de detención.Después de dos meses de estar detenido por Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el guatemalteco Julio Vargas, e 66 años, finalmente está de regreso en su casa y en su trabajo en Los Ángeles.El compatriota fue uno de los vendedores ambulantes arrestados el pasado 2 de noviembre en el Corredor Salvadoreño. Pese a no tener antecedentes, los oficiales lo esposaron y se lo llevaron a un centro de detención.Foto: Caló News. Vargas no cuenta con antecedentes penales, según registros de tribunales en Los Ángeles.“Nunca me habían esposado en mi vida. No he hecho nada y no debo nada”, dijo a un medio local al describir la experiencia como humillante.El compatriota señaló que es residente en la ciudad desde hace más de 30 años y sin antecedentes penales, por lo que a su criterio no había ninguna justificación para su arresto. Al respecto, mencionó que los oficiales no tenían una orden en su contra.Foto: Caló News. El compatriota afirma que siempre se mantuvo orando y con la seguridad de que no lo deportarían.Tras pasar un día detenido, fue enviado al Centro de Procesamiento de ICE en Adelanto. Allí permaneció alrededor de mes y medio. “Nos llevaron encadenados y sin decir palabra”, recordó sobre su ingreso a las celdas.Según su testimonio, compartía espacios con entre 60 y 70 personas, en condiciones que describió como extremas. También mencionó que que solo pudo salir al patio unas tres veces.Foto: Caló News. El chapín sigue con su venta de cocos mientras usa un grillete electrónico.“La celda es muy fría, la gente llora, grita (...) Pasé casi tres días sin comer. Es comida sin sabor, como para animales”, aseguró. Añadió que dedicó gran parte del tiempo a orar y a animar a otros detenidos.Vargas fue liberado a mediados de diciembre, luego de que familiares y amigos reunieran unos 27 mil dólares para su defensa legal, incluidos 15 mil de fianza.Actualmente porta un grillete electrónico y debe presentarse ante autoridades federales en fechas determinadas. Aun así, ha vuelto a su lugar de venta de cocos. "Lo más importante ahora es trabajar, comer tranquilo y ser libre”, sentenció.*Con información de Caló NewsFoto: Nuestro Diario.